Así fue la primera vez que di de mamar…

Con la colaboración de GISELLA CASSETTAI

No se cansen de intentarlo, mamitas, ¡amamantar fue el regalo más hermoso que me dio la naturaleza!

Poder amamantar a nuestros hijos no siempre—y no para todas—es tarea fácil, pero poniendo mucho amor y paciencia, podemos lograrlo.

Una semana antes de que naciera Juani, leí que era necesario meter todito el pezón dentro de su boquita para que no duela, y fue así como lo hice. Él apenas me olía, y yo le abría la boquita para que se prenda al pecho sin lastimarme. Me dolió alguna vez, porque era todo nuevo, pero con el mismo calostro me curaba el ardor de las aureolas.

A las mamis que no lo logran: busquen ayuda, consulten, pregunten, lean. No se queden con el primer NO... En el caso de aquellas mamis que no puedan dar teta por otras razones, las abrazo y les digo no sufran.

Hay bebés que nacen tan pequeñitos que no tienen la fuerza para mamar. Respetemos cada historia y ayudemos a todas las mamis sin criticar, ¡solo acompañando y dando apoyo con inmenso amor!

La lactancia materna tiene ventajas tanto para el bebé como para la madre. La leche materna contiene todos los nutrientes que necesita el bebé para poder desarrollarse adecuadamente. Además, dar el pecho ayuda a la madre a recuperarse físicamente más rápido.

La leche materna tiene sustancias defensivas que protegen al niño y le ayudan a combatir las infecciones de oídos, alergias, vómitos, diarrea y otras enfermedades típicas de este periodo. También contiene enzimas que ayudan en el proceso digestivo.

#MamisKZERO