La importancia de una buena alimentación para los niños/as en los merenderos para el cole

Con la colaboración de ANGIE PAIVA

Escrito en colaboración con la Lic. Angie Paiva y Super Mami Poppins

La alimentación de tus chicos en edad escolar es importantísima. Además de nuestro calor paraguayo, es importante tener muy en cuenta que en el cole necesitan energía y máxima atención para aprender.

Sin embargo, a veces nos resulta difícil organizarnos con las rutinas escolares, y preparar un merendero saludable y delicioso para nuestros hijos. Pero si nos organizamos con tiempo, y sobre todo, si involucramos a los chicos en el proceso, puede ser divertido y muy provechoso.

La familia es formadora de hábitos, y el hogar es el lugar ideal para contagiar a los niños el disfrute de comer sano. Los padres somos responsables directos de qué comen nuestros chicos y ellos deciden cuánto comer. Familiarizarlos desde temprana edad con opciones más saludables puede ayudar a prevenir el sobrepeso y la obesidad en la adolescencia, así como trastornos de la conducta alimentaria, y muchas otras alteraciones asociadas a la mala alimentación.

A continuación, te pasamos algunos tips que pueden ayudarte:

  1. Definir para quién se desarrolla el menú semanal: si hay más de un niño/a en casa y de edades diversas, será necesario que desarrolles un menú adaptado para cada uno de ellos. No es lo mismo preparar un menú para un bebé que se está iniciando en el mundo de la alimentación complementaria, que para un bebé de 2 años que ya come sólidos; ni tampoco para un niño/a de 4 años y otro de 12. Las raciones varían en base a la edad de los pequeños, así como también los alimentos recomendados para cada edad. Consultá con tu médico pediatra o nutricionista al respecto.

  2. Planificar juntos qué llevar de lunes a viernes, dejando un día para una opción “no tan saludable”. Esta última, siempre debe ser en porciones pequeñas. La idea de compartir tiempo con mamá o papá es para ellos siempre lo máximo. Y además, haciéndoles partícipes, y escuchando sus ideas y comentarios, no solo promovés la conversación y el diálogo entre ustedes, sino que también les genera a ellos mucho entusiasmo a la hora de comer lo planeado, ¡y disfrutan con más ganas cada comida!

  3. Compren los ingredientes y armen juntos el merendero. Es la mejor manera de acercarlos a la comida saludable. Una vez que ya se definió el menú de la semana, promové que los niños/as formen parte del proceso ya desde la selección de los ingredientes, para que así se vayan familiarizando. Esto también hará que estén más abiertos a aceptar nuevas opciones. Y además les enseña a realizar las tareas del hogar que el día de mañana, como adultos, tendrán que llevar a cabo ellos mismos.

  4. Cocinar juntos. Es mejor comer más casero. Preparen juntos deliciosos sándwiches, muffins y galletitas caseras, brochettes de frutas, etc. ¡Menos empaquetados y más hechos en casa y preparados con amor! Estar en contacto con los alimentos despierta la curiosidad de los niños/as y los predispone a comer de todo un poco. Y la cocina de cada hogar es siempre un lugar de amor, para compartir.

  5. Tener todo listo la noche antes, en un recipiente adecuado. Pero cuando están todos juntos en casa, aprovechar para comer juntos. Los niños/as aprenden por imitación, incluso a comer. Por lo tanto, ver a papá o a mamá comer adecuadamente es un espejo muy positivo en el que verse reflejados. Además, comer en familia es saludable y divertido, y propicia momentos de conversación y acompañamiento.

Por último y no menos importante, limiten las horas de pantalla (celular, tablets, Play) que incrementan el sedentarismo, y acompañalos a jugar al aire libre. Es una excelente oportunidad para enseñarles algunos de los clásicos juegos de antes que tanto nos divertían, como “1-2-3-MIRO”, “La Bruja de los Colores”, “Tuka’e Escondido”, entre otros.

Recordemos que los niños/as no nos escuchan, ¡nos imitan! Seamos el ejemplo.

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